viernes, octubre 12, 2007

Que se calle y el nacimiento de Chentuchis

Quienes hayan leído antes México desde fuera (cuando se escribía, verdaderamente, desde fuera del país) sabrán que don Vicente Fox es uno de los clientes frecuentes de este espacio.

Yo tenía toda la intención de no volver a escribir de quien, en el mejor de los casos, se convertirá en una nota a pie de página por "haber sacado del PRI de Los Pinos", mérito bastante menor cuando se considera todo lo que no se hizo—en un momento muy importante de la historia de México—como lo fueron la reforma fiscal que él mismo se encargó de torpedear o la cantidad infinita de estupideces, pifias, torpezas y demás que fueron desde la nominación de algunos de los miembros de su gabinete, el señor Jorge Guttman Castañeda (¿por qué le dará pena usar su nombre completo?), por citar el ejemplo de la más obvia y dañina estupidez que plagó el gabinete del autodenominado “gobierno del cambio”.

Cómo olvidar estupideces como hablar de José Luis Borges en Buenos Aires (¡atorrante, que sos un atorrante!), o la obsesión narcisista con las botas. ¡Qué decir de los abusos perpetrados desde el supuestamente desinfectado Los Pinos por la señora Sahagún de Fox! ¿Y qué decir del enriquecimiento de los niños Bribriesca? ¿O de la dudosa anulación del matrimonio de la propia señora? (¡Luego de casi 40 años de casada y tres o más hijos!).

Lo que ya resulta un verdadero autoatentado contra la frágil estabilidad del actual gobierno de mayoría panista, es la insistencia del EX-presidente (de tiempo pasado, de se te acabó el veinte, de no más, de ya estamos hasta el cepillo) de pavonearse en distintos medios nacionales e internacionales saboteando, por una parte, el intento del actual gobierno para redefinir la relación con Estados Unidos y, por la otra, los intentos del mismo gobierno para construir acuerdos con las oposiciones que, a su vez, no dudan en aprovecharse de los infinitos pretextos que Fox da un día sí y el otro también (es decir, como cuando ERA presidente de México), para hacer más difícil la solución de problemas fundamentales para el futuro del país en ámbitos como (de nueva cuenta) la reforma fiscal.

Que uno de los miembros de su propio partido y funcionario de la actual administración, el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, haya salido al paso de la diarrea verbal del señor y la señora Fox-Sahagún, es algo digno de tomarse en cuenta. No sólo le dijo, de manera barroca pero inequívoca que se callara (“el que se va, se calla”), sino que además—como lo consignó La Jornada (un diario en el que, por cierto, el actual inquilino de Los Pinos solía publicar hace algunos años) ha dejado de meter las manos al fuego por el EX-presidente (¡en menos de quince días!).

No estoy seguro que las palabras de don Francisco vayan a servir como el Pepto Bismol que el EX-presidente requiere urgentemente, pero me parece que deja ver la disposición de la administración en turno para terminar ya con un juego que, además de costoso para el futuro del país, resulta fundamental estéril e inútil.

Si Fox quisiera efectivamente hacer tantas y tan buenas cosas por los más marginados de este país, ahí está el ejemplo de Jimmy Carter, el EX-presidente de Estados Unidos que, más allá de haber, efectivamente, construido una biblioteca presidencial a las afueras de Atlanta, como lo han hecho la mayoría de los presidentes de ese país desde la década de los cincuenta en adelante, dedica buena parte de su esfuerzo a tareas concretas, específicas, como la construcción de viviendas para los grupos más marginados de Estados Unidos y de otras partes del mundo junto con Habitat for Humanity, así como a desarrollar misiones diplomáticas que devuelven la fe en la capacidad de cambio de amplios sectores de la opinión pública de Estados Unidos.

Lejos de ello, Fox—en ésta como en muchas otras cosas—copia a Luis Echeverría Álvarez, el hombre quien supuestamente fue su acérrimo enemigo, el hombre a quien—de manera bastante torpe, por cierto—trató de encerrar en la cárcel para justificar sus seis años de hacer nada y, sobre todo, para justificar la pensión con la que se construye la única Foxilandia realmente existente (como se decía del socialismo hace algunos años) en su natal Guanajuato.

Y aquí me permito una digresión. A mí no me preocupa ni me espanta el fasto de la construcción de Foxilandia. Creo que cualquier banquero medianamente inteligente estaría dispuesto a prestarles a los Fox-Sahagún habida cuenta que si él vive otros 20 años más (¡pobre México!) y ella le sobrevive a él otros cinco o diez años (¡pobrísimo México), hay 30 años de pensión para pagar la hipoteca. Si ambos mueren después de eso, pues no hay mayor problema los herederos podrían pagar el remanente o vender para pagar lo que se adeudara a los bancos que hubieran prestado dinero.

Sí me asombran—por decir lo menos—las historias truculentas de autos millonarios comprados usando prestanombres (de nuevo al más puro estilo supuestamente priísta) con estrategias que hubieron hecho sonrojar a la venerada (en otras épocas de este país pacheco) “compañera María Esther (Zuno de Echeverría)”, con lo que de nuevo don Vicente se nos presenta como el discípulo más adelantado de, ni más ni menos que…don Luís Echeverría Álvarez.

Para hacer más dramática y profunda la paradoja en la que se ha ubicado, por decisión propia, don Vicente, es necesario considerar también el desesperado intento suyo por prolongar su vida política postulándose a cargos de organismos internacionales (¿a quién me recuerda eso? ¿a quién me recuerda eso? ¡Claro! ¡Ni más ni menos que a…

…Don Luís Echeverría Álvarez, quien hace tres décadas—justamente—intentó infructuosamente construirse, primero, un centro pseudo académico desde el que pudiera ejercer presión sobre su sucesor (¡cámara!), y luego buscarse el liderazgo de un foro internacional desde el que pudiera prolongar su vida política.

Don Luís, como todos los mayores de 30 años sabemos, intentó hacerse del liderazgo de la Organización de Naciones Unidas y como esa no le funcionó intentó hacerse de un espacio de lujo en el Movimiento de los No-Alineados y en cuanta organización encontrara.

De nueva cuenta, como es posible observar, don Vicente le debe regalías a nadie más que a don Luís Echeverría Álvarez, su supuesto enemigo a muerte.


En todo caso, queda ver si la actual administración, puesta en esto de copiar a sus antecesores priístas reconocerá, por una parte, el valor de aquella conseja que obligaba a los EX-presidentes a actuar prudentemente.

No es que no pudieran hablar, no es que no pudieran ejercer cargos, no es que tuvieran que vivir encerrados o que se tuvieran que morir apenas al dejar la presidencia como le pasó a Adolfo López Mateos. No. En el caso, por ejemplo, de Lázaro Cárdenas del Río fue secretario de Guerra y Marina del gobierno de unidad nacional de Manuel Ávila Cámacho (el primer presidente que se reconoció abiertamente como católico en México, ni en eso fue original el señor de Guanajuato).

Luego de que terminó la segunda Guerra Mundial y su periodo como secretario de Ávila Camacho, se encargó de proyectos como las comisiones del Tecalpaltepec y del Balsas, desde donde cumplió una tarea que si bien no fue parecida a la que cumple en la actualidad Jimmy Carter, sí recuerda algunos rasgos del trabajo desarrollado por el cacahuatero Carter y de alguna manera prefiguró la que cumplió durante dos sexenios Miguel de la Madrid como director del Fondo de Cultura Económica.

Lo que se les pedía era prudencia y tanto Cárdenas, como sobre todo, De la Madrid, tuvieron la sensatez para comprender que era importante cumplir con esa "regla" por la salud del país. Tristemente, como el señor Fox está obsesionado con la construcción de su post-ego, ese tipo de consideraciones no existen en su mente.

Habrá que ver si luego de copiar a los priístas en esto de pedirles prudencia a los EX-presidentes, además de copiarles en lo de tomar el control del partido que los llevó al poder, no acaban copiando también la solución que don José López Portillo le dio a la incontinencia verbal de don Luís y terminan por mandar a Fox de embajador de México ante…¡Australia!

En todo caso, la esperanza de que esto pudiera ocurrir se ensombrece ante la reacción de Santiago Creel, el EX-secretario de Gobernación de Fox, quien casi de inmediato se tiró al piso para que don Vicente pise sobre su espalda y pueda seguir divirtiéndonos con sus ocurrencias, gazapos y estupideces y pueda, sobre todo, poner en peligro—como lo hizo durante toda su administración—la construcción de acuerdos en el país.

Una última cosa. Si en Estados Unidos la prensa de espectáculos ha inventado nombres cortos para parejas “famosas” como las de Brad Pitt y Angelina Jollie, a quienes llaman Brangelina, o Tom Cruise y Kattie Holmes, a quienes llaman Tomkat, yo me permito proponer que en México llamemos a la pareja de Vicente y Marta…
  • Opción 1: Vicen-ta
  • Opción 2: Mar-ente
  • Opción 3: Chen-tuchis
  • Opción 4: Ma-vi
  • Opción 5: Vi-Ma
  • Opción 6: Vice-Mar
Así, nos ahorraríamos mucha tinta. Por ejemplo, un día La Jornada, feminista como es, podría cabecear:
Propone Vicen-ta vender las almas de los indocumentados
-Los recursos se utilizarían para terminar el Centro Fox
-El PRD propone exorcizar a la bestia de dos espaldas

El Reforma, vacuo como es (y sin artículos), podría un día cabecear:
Mar-ente preside Internacional Demócrata Cristiana
-Ocurre luego de Muerte de Pierferdinando Casini
-INTERPOL interroga ya a niños Bribriesca

El nuevo Excélsior, todavía más vacuo que el Reforma, publicaría:
Chen-tuchis, nuevo embajador de México en Antártica
-Desesperada Medida para Acallar al Ex-Presidente
-Me Voy, Advierte, si los Bribriesca Venden Condominios Allá

Por lo pronto, en este humilde espacio, cada vez que hable de la EX-“pareja presidencial” lo haré hablando de ellos como Chentuchis, y lo convertiré en una etiqueta en Technorati, en Blinklist, en De.licio.us y en Blogger.

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1 comentario:

Yuano GL dijo...

"...yo me permito proponer que en México llamemos a la pareja de Vicente y Marta…"

jajajajajajajaja

Creo que la prensa si lo hizó, y les denominaban la "PAPRE" - Pareja Presidencial...

Muy buen blog, pero veo que casí no tiene actualizaciones, ojalá y pronto postee más seguido.